4 herramientas para superar un mal día al trabajar en casa

4 herramientas para superar un mal día al trabajar en casa

Resulta que ayer (lunes) las cosas no han corrido bien en el trabajo y en mi vida personal. Fue uno de esos días en donde decimos que era mejor haberse quedado a dormir todo el día. Y hoy al levantarme, las complicaciones me seguían dando vueltas en mi cabeza lo que no me dejaba concentrarme y trabajar como es debido. Lo peor en estas situaciones, es que la motivación queda por el piso.

¿Te ha pasado esto alguna vez?

Pues te cuento que los que trabajamos desde casa tenemos una ventaja sobre los que trabajan de la manera tradicional.

Cuando tengo este tipo de días, procuro no sentarme a esperar a que el ánimo cambie, sino que busco hacer algo para que esto suceda, por mi propio beneficio, así que quiero compartir contigo que es lo que hago, por lo general, para salir de ese atolladero. Al trabajar en casa, disponemos de varias herramientas (en la mayoría de los casos), que por tenerlas tan a la mano ni nos percatamos que las tenemos y que podemos utilizarlas.

1. No hacerlo: En primer lugar, si te sientes totalmente desmotivado y sin capacidad para trabajar, lo mejor que puedes hacer es “no hacerlo”. Es preferible, que te tomes un tiempo para tratar de invertir esa situación, ya que en ese estado, tu productividad será prácticamente nula, por lo que es preferible que inviertas un poco de tiempo para superarla.

2. Vuelta por la manzana: Una de mis “herramientas” favoritas es pasear por donde vivo. Cuando estoy así, salgo a la calle, y camino durante unos treinta minutos. Trato siempre de hacerlo de manera de no encontrarme con nadie. Solo para estar conmigo misma y mi caminar, con la intención de despejar mi mente. Pensar durante un movimiento físico (caminando o corriendo) es mucho mejor que hacerlo estacionariamente (sentada en el sofá). Si me encuentro con alguien, trato siempre de que la conversación no sea sobre las “desgracias del mundo”, sino de cosas positivas. Si estoy mal y hablo de cosas malas lo más probable es que quede peor.

3. Ejercicio Físico: Otra de las “herramientas” que suelo utilizar, es la del ejercicio físico. En mi caso funciona a la perfección. Y no me refiero a ir a un gimnasio. Lo que hago es salir a andar en bicicleta durante unos treinta minutos, o colocar los vídeos que tengo de baile. En la mayoría de los casos regreso completamente diferente y con una actitud que me permite enfrentar esos desafíos con firmeza.

4. Ducha Fría: Por último, otra “herramienta” que utilizo bastante, es la de una ducha fría. Podrás reírte, pero definitivamente te refresca las ideas. No sé si será del cambio de temperatura corporal o cual será la razón científica, pero la verdad es que funciona.

Siempre tenemos a la mano, alguna forma de realimentarnos. Pero evidentemente, lo principal para que todo esto funcione es la voluntad que le pongas a salir de ese estado de ánimo.

Esto solo funcionará si nosotros queremos que funcione.

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Lorena Andreus

Escritora por pasión. Hija, hermana y esposa. De Lunes a Viernes, asistente virtual por vocación.
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